En este mes de marzo que acabó, hubo la fortuna de festejar una nueva vida, y además, mi cumpleaños y el de Ale. Desde hace 3 años que murió mi papá, no habiamos vuelto a reunirnos mis hermanos y yo. Faltó el Victor, pero cuando se digne viajar a México, de inmediato se hará una nueva reunión entre los 5 y sus respectivas.
Como no me canso de repetir que estoy feliz en mi casa... que adoro hacer parrilladas e invitar a los amigos y como afortunadamente al regresar al DF me he reencontrado con muchísima gente querida, el día de mi cumpleaños no podía faltar el organizar una buena reunión con una exquisita parrillada. Ahí andabamos toda la bola Gustavo y Patty, David y Susy, Pepe y Fanny, Ale y yo... por supuesto, hasta los perros!
Nos lanzamos al Museo Franz Meyer a la exposición de Eero Aarnio. Estuvo divertidísimo. Nos sacamos un chingo de fotos y parecíamos niños chiquitos. Fuimos a Bellas Artes, al Museo del Estanquillo, a Coyoacán, etc, etc.
Para el viernes, se descolgó también de León al DF, la Teresa! Es una gran amiga y 100% botana. Se vino con un par de amigas suyas: Andrea y Gaby. La verdad, nos cayeron a toda madre. Hacía mucho que no conocía gente que desde la primera reunión me cayera bien y que realmente tuviera ganas de volverlas a ver. Alivianadas, buena onda, divertidas, decentes... muy chido. Y pues ese domingo, teníamos que volver a hacer otra parrillada!!!! No conocían la casa y teníamos que hacer la excursión hasta el Ajusco y disfrutar de la carnita asada. Era Semana Santa, no? y pues a fuerzas se tenía que comer carne y beber cerveza!En la foto con mis hermanos, hicieron falta Victor y Michael, y mis sobrinos Carlos y Miguel. En esta última foto, hizo falta Daniel y Camila (mi amada Labrador), que aunque corrió para la foto, no nos dimos cuenta y la tapamos. Falta que vengan Gabriel y Ana... jijos! prefirieron ir a Toluca que venir a vernos! No los voy a perdonar sino hasta que vengan para acá. Falta hacer una parrilada (claro! hay otra cosa rica?) con Ruth, Nico, Blanca. Iván, decidió perdérselo... solito se abortó.
Cuando veo estas fotos, me doy cuenta que en serio vale la pena festejar. Me hacieron falta en estos festejos mis papás. Regresar a la Ciudad y que no estén se siente gacho, pero están muy presentes. Cuando vivo esto y veo a "la bola de alacranes" toda la amargura y envidia que destilan, festejo por lo afortunada de estar llena de amor. Y no lo digo en forma cursi, lo digo con agradecimiento y con el toque de desmadre que siempre me caracteriza. Mientras yo festejaba, cuanta amargura tendrían AG, AJ y LL por ejemplo.
Espero seguir festejando y no dejarme llenar de amargura y mezquindad.
Entrada más reciente Entrada antigua Página Principal

0 cuchicheos:
Publicar un comentario